Padre, te pido que bendigas a mis amigos
Que leen esto ahora mismo, les reveles
Nuevamente tu amor y Tu poder.
Espíritu Santo, te pido que seas la guía para sus almas. Donde hay dolor, dales tu paz y Tu misericordia. Donde hay dudas, renuévales la confianza. Donde hay cansancio, te pido que les des entendimiento, paciencia y fuerza aprendiendo a amarte. Donde hay estancamiento espiritual, te pido que les reveles tu cercanía, para un nuevo comienzo en la fe. Donde hay miedo, revélales tu amor, y tramíteles tu fuerza. Donde hay pecado bloqueando sus vidas, haz que este desaparezca.
Bendice sus finanzas, concédeles más visión de Ti, que tengan el apoyo de sus amigos para darles fuerza y valentía.
Concédeles a cada uno discernimiento para poder distinguir las fuerzas negativas que pudieran afectarlos, y revélales el poder que tienen en Ti para superarlo.
Te ruego me concedas estas peticiones en el nombre de Jesús.
Amén.
Señor: Qué hermoso es tener un corazón con capacidad para amar y perdonar, para ayudar y comprender, para creer y confiar.
Pero qué difícil me resulta practicarlo, hacerlo vida en mis actos de cada día. Mis fuerzas son muy limitadas y son más las horas bajas que las buenas.
Tú siempre estás ahí, esperándome, creyendo en mí, confiando en mí.
Que una caída de hoy sea un peldaño que me acerque más a ti y a mis hermanos; que cada día tenga el coraje de volver a empezar en el camino del amor.
Que al cerrar cada noche, pueda refugiarme en tu regazo de padre compresivo y amoroso.
Dame la valentía de saber unir mi mano a otras personas, y a mis hermanos, para hacer crecer entre todos el arco iris del amor y de la amistad.
Señor, en este nuevo día te suplico fuerza y valor para afrontar los problemas que vengan y con justa razón tu me mandes.
Tenacidad, empeño y entusiasmo para lograr mis objetivos.
Sabiduría para poder distinguir entre el bien y el mal y resolver situaciones confusas en mi vida.
Paciencia para ayudar a todos los seres que se cruzan en mi camino y a todos los seres que me acompañan y que amo.
Amor, para darlo sin fronteras y sin esperar recibir respuesta a quienes se los ofrezco y doy.
Una sonrisa para alegrar corazón entristecido
Por las penas que acongojan su alma.
Bondad, para aceptar y dar sin egoísmo a todos los seres que necesitan mi ayuda, y que puedo darla.
Serenidad, para aceptar lo que tú mandas en mi vida y afrontarlo con valor y fuerza. Gracias Señor por un nuevo día...
Ayúdame a ayudar y aceptar, ver y resolver, luchar y sobre todo, tener mucha fe...
Estamos dispuestas a todo por el amor a un hijo que Dios los cuide y los proteja por los siglos de los siglos amen
Padre nuestro, que estás en los cielos, al igual Que el sol ilumina la tierra y le da color y
vida, él Nos recuerda tu amor. Porque es en ti en quien vivimos, Nos movemos y existimos. De la misma manera que has estado entre nosotros muchas veces. A la hora de la dificultad, en el pasado,
continúa bendiciéndonos ahora con tu ayuda. Mira, Señor, con bondad lo que se está haciendo en provecho mío. Guía con sabiduría al médico y todos los que cuidan de mis necesidades. Préstales tu
fuerza curativa, para que me sea devuelta la salud y la fortaleza. Y te daré gracias Por tu generoso y solícito cuidado. Por Cristo Nuestro Señor.
Amén.
Un hombre susurró "Dios háblame",
Entonces cantó un pajarito.
Pero el hombre no escuchó.
Entonces el hombre gritó "Dios háblame". Y entonces se oyeron truenos a través de un colchón de nubes. Pero de nuevo el hombre no escuchó.
El hombre miró a su alrededor y dijo "Dios déjame verte". Y una estrella brillo en el firmamento como nunca había brillado. Pero el hombre no miró al cielo y no la vio.
Entonces el hombre indignado fuertemente grito "Dios déjame ver un milagro". ¡Y nació su hijo! Pero el hombre no se dio cuenta de la nueva e irrepetible vida que comenzaba.
Entonces gritó desesperado "Dios, tócame, déjame sentirte" En ese momento Dios bajó del cielo y toco al hombre en su mejilla suavemente. Pero el hombre quitó la linda mariposa de su mejilla y siguió su camino.
Esto nos debe recordar que Dios siempre está a nuestro lado, en todo, en lo grande y lo sencillo, al igual que en cosas a las que no le prestamos mucha atención. Inclusive en nuestra era electrónica. Por eso cuando llorando gritamos: "Dios, necesito tu ayuda" y en ese momento recibimos un mensaje de correo electrónico con buenas noticias, dándonos aliento, con la oración y el abrazo de alguien que nos quiere, que se preocupa por nosotros. Pero a veces no lo apreciamos.
No pierdas de una oración ni de un buen amigo(a) porque la envoltura no es lo que tú esperas. Dios nos habla a través de las personas más sencilla y menos esperadas.
Espera siempre lo inesperado.
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roman dzib (jueves, 13 febrero 2014 22:08)
Feliz dia de la amistad